today
May 2007
April 2007
March 2007
February 2007
January 2007
December 2006
November 2006
October 2006
August 2006
June 2006
May 2006
April 2006
March 2006
February 2006
January 2006
December 2005
November 2005
October 2005
September 2005
August 2005
July 2005
June 2005
May 2005
April 2005
March 2005
February 2005
January 2005
December 2004
November 2004
October 2004
September 2004
August 2004
July 2004
June 2004
May 2004
*loading* visites
Estadístiques del parlemne Estamos en los años cincuenta o sesenta (se sienta o no se sienta?). El Conde de la Capa Convergente (CCC™) acaba de recibir una herencia inesperada de unos tíos tontos del pueblo. Su sirviente, Montilloine, le va sisando una parte sin que el pobre Conde, que padece el mal de Narciso, se aperciba del desaguisado
[pausa para llorar a moco tendido][pausa para contener las arcadas.. qué asco!!]
Una de las condiciones que el Conde debe cumplir para cobrar una parte sustanciosa de la herencia es hacer un viaje al Tártaro, dirección occidente. Y, para tentarlo, el mal del Averno a venido a verno, en forma de sucúborod insinuante. Lo que el Conde desconoce, pero yo no, que por algo soy el guionista, es que tras las formas sensuales y voluptuosssas del sucúborod hay un hombre com tú.
[pausa dramática, también usada para ir al baño]
Mientras (meanwhile, por si hay alguien de opening, o alguien a secas), la doctora Rosaura se maquilla con cantidades industriales de ponsgrama, para poder salir en la foto. Desgraciadamente, lo que la pobre no sabe es que su papel en la película no pasará de recogecafeles, con lo que la carísima operación de cambio de sexo sólo será aprovechada por el siniestro personaje del "picao", antes torero zurdo y ahora metido a labores de basurero orgánico diestro.
[pausa para pensar como acabo este bodrio]
Después de un viaje problemático, no exento de aventuras, nuestro Conde ve la luz y se hace Troskista-maoísta, sector beligerante, y le da un disgusto asín de grande (pero asín, eh?) al resto de personajes del opus... perdón, de la obra, que instigados por los remordimientos, deciden dejar la política ficción para los muy peperos, y dedicarse a resolver los problemas del país.
[pausa para tirar tomates y demás hortalizas de la hermosa y fértil cuenca catalana (Separatistas de España!! Cuenca no es catalana!!!)... esto, era un decir, señora espe]
[pausa para insinuar el fin]
Fin
